jueves, 5 de febrero de 2015

Tratar el cáncer de páncreas con electrodos.

El cáncer de páncreas es uno de los más mortales; cada año cerca de 6.300 personas son diagnosticadas de este tipo de tumor en España

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ABC Tv
UNIVERSITY OF NORTH CAROLINA AT CHAPEL HILL
El vídeo muestra cómo un sustituto del fármaco (azul) es transportado desde el dispositivo implantado al electrodo
El cáncer de páncreas podría disponer de un nuevo tratamiento que, según los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hil (EE.UU.), «podría cambiar el paradigma de los tratamientos para este tipo cáncer, o cualquier otros tumores sólidos en los que los medicamentos de quimioterapia no es eficaz».
El cáncer de páncreas tiene una tasa de mortalidad del 75% al año del diagnóstico, y apenas ha habido avances en los últimos 40 años. Este tipo de tumor plantea un problema importante, explican los expertos cuyo trabajo se publica en «Science Translational Medicine»: las células cancerígenas pancreáticas están ‘protegidas’ por el propio tejido, lo que hace difícil administrar los medicamentos para reducir el tumor o detener su crecimiento. Los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte han desarrollado un dispositivo que, mediante el uso de campos eléctricos, puede administrar los fármacos directamente al tejido tumoral, impidiendo su crecimiento y, en algunos casos, reduciéndolo.
Durante décadas, los medicamentos han sido admnistrados, en gran medida, a través de la vía intravenosa. Pero en el caso de los tumores de páncreas, que no están bien vascularizado, no es fácil que los medicamentos alcancen estos lugares de difícil acceso a través de los vasos sanguíneos. El nuevo dispositivo funciona mediante el uso de la electricidad que envía medicamentos de directamente a estos tumores.

Diagnóstico tardío

«La cirugía para extirpar un tumor es actualmente la mejor oportunidad de curar el cáncer de páncreas», explica Joseph DeSimone; «sin embargo, muchas veces el diagnóstico llega demasiado tarde debido a la tendencia de los tumores a entrelazarse con los principales órganos y vasos sanguíneos», añade.
Los investigadores creen que, una vez que se lleven a cabo los ensayos clínicos, se podría hablar de un «cambio en el paradigma» de los tratamientos de cáncer de páncreas o cualquier otros tumores sólidos, afirma Jen Jen Yeh, del Centro Integral del Cáncer Lineberger.
El dispositivo, dependiendo del tipo de tumor, se puede utilizar internamente después de una cirugía mínimamente invasiva paraimplantar electrodos directamente en un tumor (especialmente en el caso del cáncer de páncreas y otros tumores menos accesibles) o externamente para suministrar fármacos a través de la piel (o para el tratamiento de los cánceres de mama inflamatorios y otros tumores accesibles, como cánceres de cabeza y cuello).

Más dosis

Los investigadores también han demostrado la capacidad del dispositivo para permitir concentraciones de fármaco más altas en el tejido tumoral, evitando el aumento de toxicidad sistémica. Esto es especialmente importante en el tratamiento de tumores sólidos pancreáticos y otros, que no están bien vascularizados y, por lo tanto, son difíciles de alcanzar con los métodos estándar de tratamiento centrados en el torrente sanguíneo para el suministro de fármacos contra el cáncer a los tumores.

Asunto pendiente

miércoles, 4 de febrero de 2015

Ejemplos Internacionales (XIII): WindSong. Cohousing es “co-diseño”

Coho_Atrium
El éxito de un interesante proceso de diseño participativo: este agradable atrio…
WindSong Cohousing cumplirá el año que viene sus dos décadas de vida. Se trata de una comunidad intencional de tipo intergeneracional, construida en el distrito de Langley, en British Columbia, Canadá. Contiene 34 unidades residenciales y zonas comunes para el desarrollo de actividades comunales.
La parcela medía más de 20.000m2. Era la última porción de un típico suburbio residencial construido en los 70-80, proveniente de una enorme granja que tras un siglo de vida hubo de subdividirse. Abajo vemos cómo son los alrededores de Windsong: el modelo residencial es principalmente el de vivienda aislada, rodeada de zona verde de uso privado. Los futuros habitantes de WindSong decidieron, sin embargo, acercarse entre sí y compartir entre otras cosas, entre ellas, ese gran espacio al aire libre que el resto de habitantes del suburbio apenas usan:
Windsong-emplazamiento
El proceso de diseño, según los arquitectos que desarrollaron este trabajo, se divide en tres fases. Son las que forman parte del llamado “taller 2. Diseño participativo”. En la primera fase se establece la implantación en el lugar (a la que nos referiremos en este artículo), la segunda implica el diseño de la casa común, y finalmente en una tercera sesión se diseñan las propias viviendas. Dos condiciones son imprescindibles para que el proceso de diseño participativo sea fructífero: las decisiones, consensuadas, han de mantenerse. Es necesario “ir cerrrando” temas. Por eso el orden en la toma de decisiones es clave. Por eso es imprescindible un método.

Implantación

El grupo decide, con la ayuda del equipo de arquitectura (que advierte o aconseja sobre temas técnicos) acerca de cada uno de los condicionantes de proyecto. Algunos son impuestos desde fuera (como por ejemplo, la obligación inicial de construir tan solo 1/3 de la parcela), otras son decididas por la comunidad:
  • ¿Todos con la misma orientación?
  • ¿O preferimos una relación de equidad con la casa común?
  • ¿Cuántas y dónde situamos las plazas de aparcamiento? ¿Qué relación con el espacio de bienvenida, con la casa común, con las viviendas de uso privativo…?

windsong preliminar nueva línea
Diseño preliminar, al que hemos superpuesto el límite definitivo de la zona verde. Planos obtenidos en Hanson, C. “The Cohousing Handbook. Buliding a place for community”
El esquema de implantación inicialmente aprobado fue el de una calle con dos hileras de viviendas, adosadas en grupos de tres y cuatro de ellas para abaratar la edificación. La hilera giraba hacia la calle de acceso principal, de forma que permitía hacer sitio al parking, en una situación cercana a la casa común, dejando una pequeña plaza en el centro del complejo. Un esquema que tuvo que verse finalmente desechado puesto que el Ministerio de Medio Ambiente impuso una inesperada condición: la línea que delimitaba la zona verde habría de dejar tan solo 1/4 de la parcela para edificar en ella. En el dibujo lateral hemos superpuesto esta condición al diseño supuestamente definitivo…
El trabajo en equipo continuó y, salvando las principales decisiones que ya se habían ido completando anteriormente, se hubo de hacer frente a nuevos retos. El sobrecoste de enterrar el garaje (medio millón de dólares) se tuvo que hacer frente, por ejemplo, dejando las habitaciones de invitados sin acabar.
La calle central se sustituyó por un espacio más apretado, cubierto por una cristalera. El resultado es el de este impresionante atrio, el primer techo de cristal en una comunidad tipo cohousing en Norteamérica. Posteriormente se ha convertido en referente arquitectónico para zonas como esta con clima frío y húmedo. La calle es luminosa y confortable, lugar privilegiado para la estancia y juego de niños.

Casa común

Windsong cohousing
Los elementos vegetales, el colorido de las paredes recientemente pintadas y la luz son los elementos que llenan de vida el atrio de WindSong
Segundo punto de los talleres de diseño. En este caso hay una calle cubierta que conforma una especial “casa común”. No obstante, se añadieron en un edificio central las imprescindibles áreas interiores de uso comunal para cohousing, y alguna más:
  • Cocina común, con posibilidad de cocinar más de uno a la vez
  • Comedor – sala de reuniones (con capacidad para el 60-70% de los habitantes + invitados)
  • Juego de niños, conectado visualmente (no acústicamente) con la zona anterior
  • Pequeñas salitas de trabajo o estancia
  • Otras, como taller de dibujo, habitación de invitados, etc.
La ubicación de estos espacios en relación con el conjunto no tenía mucha duda: la posición había de ser central, y además procurar que el paso hacia el exterior se realizara por ese área (para siempre favorecer la vida comunitaria). Este condicionante, como vimos arriba, fue clave para la solución formal del conjunto.

Viviendas

La última fase en el co-diseño es el que aborda la vivienda privada. Es conveniente consensuar ciertos límites y dejar que el equipo de arquitectura encaje las soluciones con un número limitado de posibilidades. La estandarización es, evidentemente, la mejor fórmula para lograr un diseño eficiente. Al mismo tiempo se debe evitar cualquier efecto de monotonía (especialmente importante es esto para los jubilares, o senior cohousing). Se trata de emplear recursos arquitectónicos que conocen los técnicos y han de avalar todos los miembros del grupo. Las ideas se ponen en común, como se hizo en WindSong, se valora económicamente la unidad (y con ella, la participación en la financiación del proyecto) y se terminan de decidir los detalles.
El trabajo de co-diseño por parte del grupo requiere de una entrega generosa y desperjuiciada por parte de todos sus integrantes. Las decisiones las toma el grupo. Se cierran objetivos de forma secuencial. El técnico facilitador (en este caso, era el arquitecto Charles Durret) ayuda a plantear preguntas, allana los problemas técnicos que podrían bloquear el proceso de diseño, modera la discusión, aporta información adicional para que todos puedan enfrentarse a los condicionantes y llegar a donde querían ellos.
En la asociación Jubilares heredamos el conocimiento acumulado en décadas de estas personas facilitadoras, y seguimos sumando con cada grupo que comienza a trabajar en uno de estos proyectos. Proponemos un método de participación, creamos red, acompañamos… Co-diseñar es sencillo si tenemos un objetivo, un método y lo hacemos entre amigos.

martes, 3 de febrero de 2015

El consumo de fármacos contra el colesterol se dispara en diez años

La prescripción de estatinas ha crecido un 442%. Los médicos defienden su uso como un seguro de vida, cuando no basta con dieta y ejercicio. La OCU denuncia su abuso.


ABC


Tomar una estatina, la pastilla para reducir el colesterol, se ha convertido en algo tan corriente como tragarse un paracetamol cuando nos duele la cabeza. Muchos españoles la toman a diario para reducir su riesgo cardiovascular. En los últimos diez años el consumo de estos medicamentos se ha disparado hasta crecer un 442%, según datos de la Agencia Española de Medicamentos.
El aumento se puede entender si atendemos a las cifras de obesidad de nuestro país, que han crecido entre el 2 y el 3%, y al gusto por una comida rápida de alto contenido calórico y más insana, en detrimento de frutas y verduras. O puede que los médicos estén abusando de estos fármacos, como opina la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que acaba de elaborar una encuesta sobre el uso de estatinas. Desde su punto de vista, nada justifica esta escalada del consumo, salvo que a muchos españoles «se les está medicando sin necesidad» pese alos efectos secundarios que conllevan estos medicamentos. La organización de consumidores incluso asegura que «se ha sobredimensionado el impacto del colesterol» e insinúa que el consumo se ha disparado gracias a una «campaña mercantil hábilmente orquestada».

Enfermos de riesgo sin tratar

El informe de la OCU no ha caído muy bien entre los cardiólogos. «En nuestro país el verdadero problema con las estatinas no es la sobremedicación sino todo lo contrario, la inframedicación. Hay muchos enfermos de riesgo que deberían estar tomando estatinas para reducir su riesgo cardiovascular y no las están tomando. Eso es lo que a mí me preocupa como cardiólogo», argumenta José Ramón González-Juanatey, presidente de la Sociedad Española de Cardiología.
González Juanatey no entiende este «ataque» a un medicamento «muy seguro y barato» que lleva años salvando vidas. «Si la esperanza de vida de los españoles ha crecido seis años en los últimos 30, cuatro de esos años se deben atribuir al avance en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y el 23% solo por el uso de fármacos para reducir el colesterol. Es el grupo de medicamentos que en los últimos años más ha beneficiado a los enfermos cardiacos», explica.

Aliadas del corazón

Desde los años 90, las estatinas son las mejores aliadas del corazón y también del cerebro. Estos medicamentos no solo reducen el colesterol dañino y aumentan los niveles del HDL, el colesterol «protector». También reducen el riesgo global de mortalidad por enfermedad cardiovascular, la necesidad de intervenciones coronarias, el peligro de infarto, de padecer arritmias y de sufrir un tromboembolismo cerebral.
Este efecto múltiple lo consigue al reducir la placa de ateroma, estimular la liberación de óxido nítrico y relajar los vasos sanguíneos, lo que estimula la formación de nuevos vasos y previene la formación de coágulos. Además se sabe que su acción antinflamatoria es más eficaz que la propia reducción del colesterol. Nunca pensaron Goldstein y Brown, cuando en 1985 recibieron el premio nobel, que su hallazgo se convertiría en uno de los medicamentos más prometedores del siglo XX.
Antonio Ignacio Fernández Ortiz, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y cardiólogo considera «desafortunada» la interpretación de la OCU. «Su informe puede hacer mucho daño. De todos los factores de riesgo cardiovascular, el colesterol es el que tiene más impacto. Reduciéndolo se consigue bajar más la posibilidad de sufrir un problema cardiovascular, más que actuando sobre el tabaco o la hipertensión. No hay duda que el colesterol, cuanto más bajo mejor».

Dieta y ejercicio

La OCU propone que el exceso de colesterol se enfoque contratamientos alternativos a la medicación, «en lugar de recetar como la única opción posible». Destaca que solo el 2 por ciento de los participantes en su estudio hayan optado por intentar bajar las cifras del colesterol «malo» cambiando su estilo de vida, es decir con dieta y ejercicio.
En este punto sí coinciden los médicos. «Es cierto que tenemos poco tiempo en las consultas y se tarda menos y es más efectivo recetar un medicamento que aconsejar cambios en el estilo de vida.Pero muchas veces son los propios pacientes los que prefieren la pastilla para no cambiar sus hábitos», apunta Fernando Lago, de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc).

No hay opción para enfermos de riesgo

Dejar de fumar, hacer ejercicio diario y no tomar grasas dañinas consigue reducir el riesgo cardiovascular global. Sin embargo, no siempre funciona. «Puede ser una opción para los pacientes con un riesgo moderado; pero los de alto riesgo (personas que ya han sufrido un infarto, tienen diabetes, hipertensión..) nunca conseguirán bajar el colesterol a los niveles necesarios sin tratamiento farmacológico», apunta González Juanatey.
Fuente: ABC

lunes, 2 de febrero de 2015

El milagro de oír con una pastilla


Comienza una nueva carrera para comercializar los primeros fármacos que frenen o incluso sean capaces de revertir la périda de audición


ABC

Si oye pero no siempre entiende lo que le dicen o tiene problemas para seguir conversaciones en ambientes ruidosos es posible que esté sufriendo una pérdida de la audición. Bien por haber expuesto a su oído a un ruido excesivo, por algún problema congénito o simplemente por el envejecimiento. Sea cual sea el origen, el tratamiento que un otorrino puede ofrecerle pasa casi siempre por un audífono o un implante cuando se trata de una sordera más profunda. Pero puede que dentro de cinco años tenga a su disposición una batería de nuevos medicamentos para frenar o incluso revertir la pérdida de oído.
No es ningún sueño. La industria farmacéutica se ha lanzado al desarrollo de fármacos y terapias que pueden revolucionar el tratamiento de los problemas de la audición y de otros trastornos tan comunes como los vértigos y los acúfenos, esos ruidos que solo existen en el interior de nuestros oídos.

La nueva diana de los laboratorios

El oído ha pasado de ser un órgano olvidado para los gigantes farmacéuticos a su nueva diana. El negocio es atractivo. En un mundo cada vez más envejecido, casi la mitad de la población que supera los 75 años tiene algún problema de audición.
Novartis, por ejemplo, ha empezado a probar con un grupo de voluntarios una terapia génica que busca restaurar la audición perdida de la forma más natural posible: regenerando las células ciliadas. Estas células son claves en la audición porque transforman la señal acústica que llega del exterior en una señal eléctrica que puede entender el cerebro.

Terapia génica, directa a la cóclea

Las células ciliadas, alojadas en la cóclea, mueren por agresiones externas y no vuelven a nacer, a diferencia de lo que sucede en el oído de las aves que sí se regeneran. Estas células se atrofian por el daño de infecciones, uso de antibióticos, por el envejecimiento, por el trauma de ruidos como el que llega a través de los auriculares o se sufre en un concierto... «Si se lograra regenerar estas células se erradicarían la gran mayoría de las sorderas», advierte el catedrático José Manuel Juiz, responsable del Instituto de Investigación en Discapacidades Neurológicas de la Universidad de Castilla-La Mancha (Idine).
El tratamiento que ensayan Novartis y la compañía Gen Vec en el Hospital de Kansas (EE.UU.) se ha desarrollado gracias al descubrimiento de un gen llamado Atoh1 que actúa como un interruptor maestro para activar el crecimiento de las células ciliadas del oído interno. El fármaco experimental (conocido como CGF166 ) se inyecta en el oído interno sin exponer al resto del organismo. El gen «viaja» en un virus modificado para que resulte inofensivo hasta el interior de la cóclea (caracol) para forzar el crecimiento de las células ciliares. Los investigadores creen que solo será necesario aplicar el fármaco una sola vez para poner en marcha la regeneración. Rob Gerk, un estadounidense de 31 años que tuvo meningitis de niño, ha sido el primero en probarlo, y aún no se tienen resultados.

Una pastilla al día a partir de los 50

La terapia que utilizaron con Rob requiere un quirófano y una pequeña intervención para poder acceder a la cóclea, la zona más protegida del sistema auditivo. Pero se espera que no tarde mucho en llegar un medicamento oral que aunque no logre revertir la sordera sí pueda prevenirla. «Probablemente tomaremos una pastilla al día para retrasar la pérdida asociada a la edad. Bastaría con que el fármaco lo retrasase cinco o diez años», aseguraba al «New York Times» Edwin W. Rubel, profesor de la Universidad de Washington.
Rubel es cofundador de una empresa llamada Oricula Therapeutics que también se ha embarcado en la aventura de conseguir una pastilla milagro para volver a oír. El profesor Juiz coincide con Rubel y predice que en torno a los 50 años, el momento en el que se empieza a perder oído, tomemos un fármaco preventivo como ya tomamos la pastilla del colesterol.

Ayudar al cerebro a interpretar las señales

La farmacéutica Autifony Therapeutics explora las posibilidades de un comprimido diario que ayude al cerebro a interpretar mejor las señales que le llegan del nervio auditivo. Esta aproximación no es descabellada porque en realidad oímos lo que nuestro cerebro nos permite oír.
Auris Medical, un laboratorio suizo, también ensaya una medicación experimental (AM-111) útil en las personas que han sufrido una pérdida súbita de la audición. El fármaco no es oral, se introduce en el oído y solo es eficaz si se inyecta en una ventana de tiempo muy reducida, a las 48 horas de que ocurra.

El poder de las vitaminas

Otra de las líneas de acción más prometedoras es la utilización deproductos que intenten reducir el daño oxidativo que sufre el oído. Una compañía de Seattle, trabaja en este campo, y ya ha demostrado que puede prevenir las pérdidas auditivas temporales. Para demostrarlo expusieron a un grupo de jóvenes con una audición normal a una prueba de fuego: a todos les pusieron durante cuatro horas seguidas música muy alta que les llegaba directamente a través de sus auriculares. A la mitad les dieron antes su medicina para proteger los oídos, y al resto un placebo. La prevención funcionó en los que tomaron la medicación.
El Ejército estadounidense es uno de los patrocinadores de algunas de estas investigaciones. Buscan una solución para los oídos de sus soldados, dañados por el elevado sonido de sus rifles. La Universidad de Illinois dirige un estudio para probar si un aminoácido (metionina) puede preservar el oído de los daños acústicos de los disparos.

Albacete coordina un proyecto europeo

Europa también investiga en la prevención de la sordera con la ayuda de antioxidantes. El grupo de Juiz en el Idine de Albacete coordina un proyecto europeo que trabaja en terapias antioxidantes. Su objetivo es conseguir que las células de nuestros oídos no se destruyan por las agresiones que sufre a lo largo de la vida. Si no se consigue la regeneración, al menos estos tratamientos lograrían prevenir el deterioro.
«Estamos ensayando un producto que combina vitaminas antioxidantes con magnesio. Cuando se combina el poder antioxidante de las vitaminas con la capacidad vasodilatadora del magnesio se pierde menos audición, al menos eso es lo que hemos comprobado en experimentos con animales», explica el profesor José Manuel Juiz, coordinador del proyecto. Con el grupo de Juiz en Albacete colaboran otros grupos de investigación de Holanda, Alemania y Suecia.
Los experimentos del Idine se han trasladado a la Universidad de Hannover, donde han empezado a probar esta combinación pacientes con implante coclear.

¿Adiós a los audífonos?

¿Nos podremos olvidar de los audífonos? Manuel Manrique, especialista en oído de la Clínica de la Universidad de Navarra lo niega sin dudar. «Todos estos fármacos aún no son una realidad clínica, pero aunque lo fueran, los utilizaremos en combinación con los dispositivos electrónicos».
Manrique confía en que los nuevos medicamentos se sumen a la tecnología y se conviertan en una herramienta más para los otorrinos. Su predicción es que primero serán una realidad las medicinas que puedan prevenir la sordera y después llegarán las estrategias de tipo regenerativo.

Un derivado de la ketamina, contra los ruidos del interior del oído