domingo, 21 de octubre de 2012

Saltando la telera: "Un antes de ahora..." - Raúl F. Catón Abril "Torba"


Delante iban tres monaguillos. Uno con la cruz en el centro y dos a los lados con dos velas.
Detrás el Sr. Santos con el pendón. Y después el estandarte, santos, el cura, viejas que rezaban, niños… ¿qué sé yo?... Como todos los años.
Los dulzaineros tocaban una marcha. La misma siempre y de siempre. Cada tanto un hombre acercaba la mecha del mechero a un cohete de tres tiros. Los muchachos corrían tras la caña, y cuando la cogían se sentían triunfadores, como si hubiesen encontrado un tesoro.
El sacristán, el Sr. Patrocinio, repicaba bajito las campanas. Bajito para que la gente atendiese a la procesión; para que las viejas que rezaban pudiesen pasar las cuentas del rosario y escucharse unas a otras, haciendo el trabajo juntas, como se hace la siega o la vendimia.
Yo rabiaba por ir también en busca de cañas de cohetes, pero nunca me dejaban. El abuelo no se cansaba de contarme y repetirme la historia de aquel muchacho que perdió las dos manos por coger una granada sin estallar. Y mi madre me recordaba lo sucedido con Eufemín hace años y Gabrielín hace menos. Los coheteros.  A los dos un cohete sin estallar les llevó un dedo de la mano a cada uno. Me apretaba contra ella. “Reza y mira los santos”, me decía. Soy el único del pueblo que en todo voy al paso de la gente mayor. Quieren que llegue a hombre antes de tiempo. Y yo tengo muchos deseos de crecer. Pero con el deseo no basta. Deben pasar años. Mientras no puedo divertirme con mis amigos.
Los santos se mecían sobre las andas por encima de las cabezas de las gentes. La Dolorosa es una talla  muy lujosa que donó a la iglesia la familia Ramos Abril. Aunque no hubo quien opinó como “Torba” el hereje-rojo, que ese dinero había estado mejor en manos de los pobres. Pero al hereje-rojo nadie le daba crédito. Y cuanto diga es como si lo dijese el mismísimo diablo.
Después de dar una vuelta entera alrededor de la Iglesia la procesión se detuvo en el atrio. Atravesó de nuevo el portón, hizo la inclinación al Santísimo y volvió a salir para recorrer el pueblo entero. Los dulzaineros seguían erre que erre con la misma jota y el Sr. Patrocinio, agachado seguía repicando con la esquila bajito.
Una de las mozas que llevaba a San Antón comenzó a desmayarse y mi madre se le acercó ayudándola. Yo aproveche la ocasión para escaparme. Huí de la procesión. El hombre de la pólvora le puso fuego a un cohete, Cuando estalló miré hacia arriba y luego me eché a correr. Y sin saber como fui a parar  a la era del hereje-rojo. Ya no me acordaba del cohete que iba persiguiendo. Se movió un alambre y enseguida apareció Polka, la perra. Vino hacia mí mostrando los dientes. Reculé para que no me mordiera y fue cuando mis ojos dieron con el dueño de la casa.
-¿Tú qué haces aquí?- me dijo con cara de pocos amigos. No supe que responderle. Pensé en el cohete, en la procesión, en mi madre.
-¿Venías a robar melocotones?-
-No, señor, que a mí me enseñan que robar es pecado.
El hereje-rojo me cogió por un brazo y atravesó la era conmigo hacia la cocina. Yo me dejaba llevar. La perra, polka, venía detrás, lamiéndome la grasa con que mi abuela me había untado las sandalias.
Nos sentamos cada uno en un taburete. Todo estaba muy limpio. La cocina blanqueaba, sin hollín ni telarañas, y con un vertedero grande que daba al corral.
-¿De manera que no venias a robar?
-Es pecado- Volví a decirle.
-Y si no fuese pecado  ¿vendrías?
Quedé un instante como si me hubiesen dado una bofetada. El hereje-rojo encendió un cigarrillo, se restregó las manos y me miró sonriendo.
-¿Tú eres Balbino verdad?
-Sí, señor-
-Tus padres son buena gente, pero andan muy pegados a la cera; son muy amigos del cura y de los santos, por no decir de la devoción casi religiosa al señorito. ¿Estuviste en la procesión?
-De ella vengo- le respondí.
-¿Y qué sentiste?
Yo le dije que había sentido las campanas, la campanilla del sacristán, a los dulzaineros y el murmullo de las gentes que rezaban.-No, no –me atajó-.Quiero decir si pensabas en Dios y en los santos.
-Pensaba en los cohetes  -le contesté.
-Pues ahí tienes;  la gente que va rezando tampoco presta atención a lo que hace. Unos piensan en la panera vacía, en los impuestos, en la parpaja del trigo; otros tejen en el pensamiento peores ruindades, y hasta siente envidia de la ropa buena que llevan los demás. Tú eres un niño y no entiendes todavía ciertas maldades. Si un herrero, pongamos por caso, no presta atención a lo que hace, cuando tiene el corta pezuñas cerca de la mano se corta. Pues rezar, para quien cree, es como hablar con Dios. Y si Dios es como dicen, ya debe de estar preparando un infierno para todos los que le hacen burla de esa manera.
Yo comencé a temblar.
-¿A ti nadie te ha contado por qué me llaman el hereje-rojo? –me preguntó.
-No, señor.
 -Me pusieron ese apodo porque hablo siempre de estas cosas y en contra de los señoritos. Esos son los peores. Todo para sus chalecos. Y saben que tengo razón. Pero por fuera me insultan. A mi tanto me da, lo siento por ellos, que parecen ovejas en vez de hombres y de mujeres. Cada cual dió su alma a guardar al cura, y el cura no hace más que estropeársela. Nadie piensa por su cuenta. Pensar es pecado. Pedir justicia, verdadera justicia, es pecado. Y también es pecado tener ideas o andar por cuenta propia en busca de la verdad. Pero tú eres muy pequeño para entender algunas cosas. -¿Vas a la doctrina?
-Voy, si señor –contesté.
-¿Y qué enseña el cura?
-Nos habla de la Trinidad, de las oraciones, de la misa, de los cuatro infiernos…
-¿y vosotros entendéis a derechas todo eso?
Me callé por falta de la más mínima contestación.
-No todos son así. El Cura de Villamuriel le explica a los niños algo del catecismo. Algo, porque si no ya el arzobispo le hubiese mandado a sembrar nabos. Pero también les enseña geografía e historia, costumbres de gentes de otros tiempos y de otros países. Y además les dice cómo se planta la vid, cual es el mejor tiempo para injertar y otras cosas. Los feligreses le quieren. Va con los mozos a la cantina de Ramón y si se tercia juega con ellos una botella de sidra y caja de amarguillos al truque. Y los mozos le cantan la misa los días de fiesta. Ese todavía…
Oímos ladrar a la perra. El hereje-rojo se levantó abrió la puerta. Reconocí enseguida la voz de mi madre. Mi padre me cogió del brazo y me arrastró hasta casa. Me castigó con la cuerda. No lloré. Me dolió todo el cuerpo, pero sentí como si me doliese algo que en verdad no duele. ¿Qué se yo? Como si me doliese el alma.
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Fotografías: Raúl F. Catón Abril "Torba"

viernes, 19 de octubre de 2012

Horticultura en Quintanilla de Arriba


El sábado pasado, en Quintanilla de Arriba, estuvimos un grupo del pueblo, viendo y escuchando las explicaciones que nos daba un joven Ingeniero Agrónomo, Eduardo Perrote Arranz, sobre la cantidad y  calidad de variedades, de productos hortícolas, con especial hincapié en el "rey de la huerta", el tomate, que existen en el mercado.

Al principio uno va esperando que bueno, nos contará algunas cosas curiosas sobre dichos productos y que en fin que no podría tener mucho recorrido el tema en cuestión; sin embargo me equivoqué de una forma estrepitosa.

Los allí reunidos que no éramos muchos, abrimos los ojos y los oídos para no perdernos detalle de la clase magistral que estábamos recibiendo, nos demostró que no debemos dejar perder las plantas y árboles autóctos y volver un poco a cultivar aquellas plantas y árboles que mejor se adaptan a la tierra y al clima del lugar donde se vive. Fue mucho más que tomates y plantas, un nuevo concepto de cultivar, no perdiendo lo que durante siglos acumularon en sabiduría nuestros mayores.

Sus conocimientos científicos, explicados con claridad, nos tuvieron embelesados hasta las 10 de la noche, haciéndonos pasar un buen rato agradable e instructivo.

José María de las Heras
Quintanilla de Arriba

jueves, 18 de octubre de 2012

La patata como punto de encuentro en Campaspero



Pocos concursos nos encontramos habitualmente en los que haya participantes de 9 años y de 84 años compartiendo el objetivo de convivir y además con la “salsa” de la competitividad. En Campaspero se ha celebrado el pasado fin de semana, una actividad que ya habíamos anunciado en este blog: el I Concurso de Guiso de Patata “Monalisa de Campaspero”. Una actividad cuyo rasgo característico es la convivencia entre vecinos, entre familias, y entre vecinos de municipios colindantes.

España es un país con un fuerte arraigo cultural de compartir celebraciones sociales, en torno a la gastronomía, y el Ayuntamiento de Campaspero ha sabido ver una oportunidad excelente de hacer convivir en torno a los fogones y los productos de la tierra, dando cobijo a un producto del que viven muchas familias en este municipio del páramo de La Churrería: la patata “monalisa”. En torno a este producto se ha organizado una actividad de convivencia y participación ciudadana, donde el abanico de edades participantes, ha sido tan amplio, que ha fluctuado en 75 años de diferencia entre los participantes más mayores y más jóvenes.

Reunirse en torno a fogones improvisados para hacer guisos llenos de sabiduría culinaria, y amor por dar lo mejor de las recetas mejor custodiadas con el paso de los años. Esos han sido los principales ingredientes, los inmateriales, en un concurso que consistía en hacer guisos con un ingrediente común: la patata “monalisa” de Campaspero.

Como en todo concurso, ha habido ganadores y participantes que han ganado desde el primer momento, por el hecho de participar. El jurado dictaminó que el ganador fuese el grupo de la familia Acebes, donde participó ayudando en el guiso de patatas marinadas, el pequeño Carlos García, con 9 años. El segundo clasificado, ha sido un grupo de amigos de Canalejas de Peñafiel, que han guisado unas patatas con jabalí. Y el tercer clasificado, un grupo formado por otra familia de Campaspero. “Los Ordóñez”, donde participaba al mando de los fogones, la octogenaria Andrea Verdugo.

Las asociaciones del municipio han participado en el jurado, entre ellas la Asociación de Personas Mayores “Andrés Verdugo” que nos ha cedido la fotografía ilustrativa.

lunes, 15 de octubre de 2012

La vuelta al mundo: 73 años de batuta con 98 años


Nuestro viaje por el mundo, conociendo experiencias de vejez activa, llega hoy a Valencia, donde de todos es conocida la afición por la música en general, y concretamente a la música tocada y diseccionada por bandas de instrumentistas.

Una persona emblemática en el mundo de la música valenciana, es Joan Garcés Queralt, nacido en Benifaró de les Valls en 1914 y que actualmente cuenta con 98 años. En 1939, recién acabada la Guerra Civil española, y justo cuando Europa se preparaba para la II Guerra Mundial, este ciudadano valenciano empezaba a dirigir orquestas dentro del ámbito musical valenciano.

Entre 1963 y 1987 dirige la Banda Municipal de Valencia, y ayer, 25 años después de dejar su actividad en la Banda Municipal con 73 años, y actualmente con 98, dirigió la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana. El objetivo, además de mostrar vitalidad, lucidez, y ganas de superación, era el del constar dentro del Libro Guiness de los Récords, como el director de orquesta civil más longevo del mundo. Lo consiguió, por tercera vez, con 98 años, tras recuperar este "título honorífico" qué el mismo había batido. Todo indica a que mientras Garcés Queralt tenga fuerzas y ganas, el récord será de su propiedad, ante tal insistencia.

Según recoge el diario Las Provincias, el propio director se dirigió a los medios congregados restando importancia a los achaques propios de la edad: "Me voy a olvidar de todo, y lo voy a hacerlo mejor que pueda. La cabeza es la que manda y yo pienso en el público, en los músicos que voy a dirigir y la gente que viene a escuchar".

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Noticia elaborada por Mayores Activos de Valladolid según noticia publicada en Las Provincias. Para acceder al enlace, haz clic AQUÍ

Fotografía: Las Provincias

Prensa: "Las pensiones se revalorizarán con el IPC de noviembre" según el Ministro de Industria




sábado, 13 de octubre de 2012

«La longevidad: forjando el futuro»

Mensaje del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas de Edad, el pasado 01 de octubre:

El rápido envejecimiento de la población y el constante aumento de la longevidad humana en todo el mundo representan una de las mayores transformaciones sociales, económicas y políticas de nuestra época. Estos cambios demográficos afectarán a todas las comunidades, familias y personas, y nos exigen que volvamos a pensar en cómo las personas viven, trabajan, planean su futuro y aprenden a lo largo de sus vidas y reinventemos el modo en que las sociedades se gestionan a sí mismas.
En un momento en que nos embarcamos en la elaboración de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo con posterioridad a 2015, debemos plantearnos un nuevo paradigma que armonice el envejecimiento de la población con el crecimiento económico y social y proteja los derechos humanos de las personas de edad. Todos somos, individual y colectivamente, responsables de la inclusión de las personas de edad en la sociedad, ya sea desarrollando medios de transporte y comunidades accesibles, garantizando la disponibilidad de una atención de la salud y unos servicios sociales que tengan en cuenta la edad, o proporcionando un nivel mínimo de protección social suficiente.
Este año se conmemora el 10º aniversario de la aprobación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. A medida que aumenta el porcentaje de personas de edad en la sociedad, la audaz visión que se planteó en él, la construcción de una sociedad para todas las edades, es más pertinente que nunca.
La longevidad es un logro de la salud pública, no una responsabilidad social o económica. En este Día Internacional de las Personas de Edad, prometamos asegurar el bienestar de las personas de edad y lograr su participación de manera significativa en la sociedad a fin de que todos podamos beneficiarnos de sus conocimientos y capacidad.
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Texto y fotografía extraídos íntegramente de: www.un.org. Para acceder directamente, pincha AQUÍ

La vuelta al Mundo: La locutora de radio más longeva del mundo tiene 97 años

Hacernos a la idea de una trayectoria de 77 años consecutivos, de dedicación a una misma actividad, que además requiere agilidad mental, fluidez verbal y modulación de voz, puede suponer llegar a la máxima optimización de recursos de una persona, algo que no está al alcance de todos.

Una mujer peruana, nacida en Lima, Maria Julia Venegas Salinas, más conocida como Maruja, a sus 97 años, sigue manteniendo los recursos personales necesarios para ponerse tras un micrófono radiofónico como locutora, algo que lleva haciendo desde los 20 años.

Cada domingo por la tarde, dirige desde su casa el programa "Radio Club Infantil", con 68 años de vigencia. Los comienzos, en 1935, estuvieron vinculados en Radio Internacional, a un programa musical: "Su melodía preferida", donde se ponía en antena, a música llegada desde Estados Unidos. Aún no se había experimentado la radio fórmula, y ni siquiera había nacido el rock`n`roll con sus derivados estilos musicales, que hicieron primera potencia musical comercial en el s. XX a los norteamericanos.

La propia locutora, Maruja, consciente de la incipiente cultura globalizada comandada por Estados Unidos en el periodo de entreguerras, siempre quiso reservar una parte de su espacio para la música andina, y que esta tuviera el lugar que la correspondía en las ondas.

También participó, desde Perú, narrando los acontencimientos que se sucedían durante la Segunda Guerra Mundial.

La locutora afirma su "gratitud a la vida" porque aún sin hijos, la radio la ha permitido conducir programas radiofónicos infantiles, que han permitido que muchos menores peruanos se hayan sentido un poco artistas y hayan hecho sonreir a los peruanos radioyentes. "Radio club infantil" aún persiste en las ondas, en Radio Santa Rosa, y se ha convertido en una experiencia intergeneracional, donde muchos oyentes son abuelos ya, y siguen teniendo cabida las apariciones infantiles de los niños actuales.

Maruja, demostró su carácter emprendedor, cuando también se lanzó a los medios escritos, fundando su propia revista: "Rosa limeña" o trabajando de corresponsal de "Revista Social" y de "The West Coast Leader".

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Texto: Mayores Activos de Valladolid a partir de artículo publicado en Globovisión.com

Foto: Leslie Searles - extraída de ElComercio.pe


viernes, 12 de octubre de 2012

Prensa: El 'truco' del Gobierno con las pensiones: utilizaría el IPC-IC para su revalorización


El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, ha abierto la puerta a la posibilidad de cambiar el indicador de referencia para revalorizar las pensiones y utilizar el IPC a impuestos constantes (IPC-IC), publicado también este jueves por el INE y que se situó en el mes de septiembre en el 1,4%.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) registró en septiembre una pronunciada subida, hasta el 3,4% interanual, mientras que la inflación subyacente, que no incluye los alimentos frescos ni la energía, más volátiles, repuntó al 2,1% interanual. En ambos casos por encima del 1,4% del IPC-IC.
"El indicador de referencia también habrá que decidirlo en ese momento", ha respondido Latorre en una rueda de prensa para valorar el IPC al ser preguntado por si el Gobierno se plantea la posibilidad de utilizar este índice y no el habitual para realizar una eventual revalorización de pensiones.
Al ser preguntado por si esta posibilidad es legal, el secretario de Estado ha garantizado que cualquier decisión que tome el Ejecutivo en este sentido tendrá "cobertura legal".
En cualquier caso, Latorre ha dicho que el Gobierno decidirá si revaloriza o no las pensiones cuando tenga toda la información relevante, ya que hay que tener en cuenta algunos factores como el nivel de precios o la evaluación de la ejecución presupuestaria.
Este IPC-IC tiene como objetivo descontar de la variación de los precios la parte que se pueda deber a las modificaciones en los impuestos que gravan el consumo. Para ello, se mide la evolución del IPC bajo el supuesto de que estos impuestos no han variado desde el momento de referencia, según explica el INE.
El gasto en pensiones aumentará un 5% el próximo año, hasta alcanzar un total de 121.557 millones, según los Presupuestos presentados por el Gobierno. Sin embargo, es ahora, en noviembre, cuando el ejecutivo debe decidir si compensa la subida de la inflación sobre el incremento del 1% de este año.
Cada décima de desviación sobre el objetivo inicial del 1% cuesta a las arcas de la Seguridad Social unos 100 millones de euros, más una cantidad similar para su consolidación en la nómina de los pensionistas.
Con el dato de inflación de septiembre -que no es el que se usa como referencia-, el coste de la desviación rondaría los 5.000 millones de euros, pero habrá que esperar a noviembre para conocer a cuánto ascendería dicha paga compensatoria.

Noticia extraída íntegramente de: ElEconomista.es (para acceder al enlace original, pincha AQUÍ)

jueves, 11 de octubre de 2012

Saltando la telera: "No habrá gallo para Navidad" - Raúl F. Catón Abril "Torba"


Se oyó un golpe fuerte y seco de la puerta de la cocina que da al corral.
La gata que ronroneaba sobre una silla, al lado de la puerta salió corriendo y desapareció antes de que ésta se cerrara.
-¿Federico eres tú? – Preguntó Adela mientras seguía dando cera roja al suelo del comedor. Suelo que la gloria hacía sumamente agradable por el calor.
- ¡Quién voy a ser… cojones! ¿Sabes que horas son?
-No. No lo sé. Pero llegas antes que ningún otro día… ¿Pasa algo? – Se volvió a oír otro ruido seco. Algo que había caído al suelo en la cocina.
Adela dejó la cera, se incorporó del suelo, y asustada dio cinco pasos hacia la cocina. 
Allí estaba Federico, tiritando de frío, arrimado a la lumbre y una banca en el suelo.

-¡Maldita helada! – dijo - ¡Nos mata a los animales y me mata a mí! ¡Atiza la lumbre mujer! Mis manos están congeladas de sujetar los ramales y apenas las muevo ni para coger las tenazas. ¡Atiza la lumbre mujer que estoy jodido frío! Cada año siento más el frío. Cada año la misma lluvia me empapa más. Cada año me cuesta más hacer lo mismo. Y cada año a las mulas les cuesta más el trabajar. Estoy aburrido y amargado. Solo. Solo desde que Antonio se fue a la maldita ciudad. Ya se lo hubiese dejado todo a él y tendría para vivir. ¡Maldita sea mi estampa!  

Adela tomó el fuelle lo dirigió a la lumbre y sopló con él. Surgieron las llamas al quemar la paja entera. Echó unos palos del manojo del sarmiento que tenía bajo el hogar.
Levantó la banca y arrimándola a la lumbre hizo que Federico se sentara.

-Tienes la ropa congelada
-¡Tengo hasta el alma congelada! ¡Maldita sementera! Nunca la hice en condiciones tan raras de tiempo! Ni tan raras de espíritu.

- La niebla aún no ha levantado, y ya es mediodía – dijo Adela.
- Ni ha levantado ni levantará ya. El campo está helado. Hay que trabajar tres veces más para abrir el surco. El ganado se cansa y cada pasada la haces con más frío. De los canalones cuelgan carámbanos cojonudos. Les tendremos ya para toda la Navidad. ¡Atiza la lumbre mujer! Acércate al pajar  trae una cepa y échala.
- Sabes que ahora no. Me quemará el cocido y no le falta mucho para estar. Para cuando termine la sopa, traigo la cepa. Ahora reaccionarás – dijo Adela.
 - ¡Maldita sea mi estampa! No he sido capaz ni de quitar los arreos a las mulas. Están hasta con el collarón puesto. Las metí en la cuadra y cerré la puerta. He de darlas una vuelta. Ni siquiera paja las eché de comer. ¡Cada día voy a menos. Si alguien me ayudase!
Dijo Federico tapándose la cara con las manos. Un par de lágrimas mojaron sus manos agrietadas y curtidas por los trabajos del campo. ¿Las causó el frío? Yo creo que no. 

-Deja de lamentarte. ¡Quejica! Que ya lo hago yo.
Dijo Adela mientras salía por la puerta envuelta en el chal negro y arrastrando las albarcas que había calzado en sus pies.

Federico comenzó a reaccionar. Movió sus manos, desde la cara hasta casi meterlas en la lumbre. 
Se llevó una mano al bolso del pantalón remendado de pana y sacó el moquero.
Se limpió los ojos, pasó a la nariz y de ahí a la boca  limpiándose la saliva y  el moco congelado. 
Se quitó la gorra, escarchada por el frío de la helada.  La sacudió contra sus rodillas antes de volver a ponérsela.
Un hombre sin gorra es como un palomar sin techo, pensó por un instante. Entran todos los bichos.
Ya se encontraba más a gusto. Se llevó la mano al bolsillo del chaleco y sacó la petaca. Tomó del librillo un papel de fumar, lo sujeto entre los dedos y sobre la palma de la mano, echó tabaco suficiente, para después de quitarle los “palos”, liarse un cigarrillo.
Con las tenazas cogió un palo de sarmiento que ardía en la lumbre y encendió el cigarro. Aspiró del mismo fuerte y profundamente. Y al soltarlo por su boca lleno de humo la cocina. Tampoco era de exagerar,  por el tamaño de la cocina no se trataba de una proeza. 
Fumando le encontró Adela a su vuelta. Se quitó el chal de por encima y lo colgó en un gancho y dejó las albarcas al lado de la puerta.


- Ya están aviadas las dos mulas. Les he quitado los arreos, las eché en el pesebre paja y cebada, y en el suelo una cama nueva de paja, para que maten el frío. También estaban congeladas. ¡¡Por cierto a la que no he visto ha sido a la perra!!
Dijo Adela mientras dejaba bajo el hogar la cepa para echar en la lumbre después de hacer la sopa.

- ¿La perra? Por el pinar de Carrespinar la dejé, corriendo un conejo entre los pinos. Si no ha venido, ha cazado y volverá tras el banquete. ¡¡ Llevaba dos días sin comer, más que las sobras que le damos!! ¡¡Pa morir de un atracón!! ¿Sabes algo nuevo de los hijos? – Preguntó Federico como sospechando algo, pues la Adela ya hubiese contado si fuese algo bueno.

- ¡¡Ahí va dios Federico ya se me olvidaba!! Vino esta mañana Carmen, la telefonista, pa decirme que había llamado la Mari y que volvería a llamar al rato. Bajé pa allá. Llamó al poco. Se oía muy mal y sabes que yo no soy capaz de hablar por esos aparatos. Pero cogí el recao: No estaba la señora de la casa y por eso llamaba. Que no vendrán a cenar. Ni pueden venir mañana a comer. Ni ella ni el Antonio. Ella ha de servir la cena a los señoritos y él trabaja hoy en la obra hasta el mediodía.. Que cenarán en casa del tío Ciriaco. Mandó besos. Y calló - dijo Adela temerosa de la reacción de Federico. 

La cocina no solo quedó en silencio y encogida aún más, sino fría como el corral.
El calor que antes había, desapareció, helando las almas de los dos.
El silencio que duró un buen rato, solo se rompía por el ruido de Adela al aspirar los mocos que el llorar producen.

-¡Ese cabrón, si que vive bien!
- ¿Quién? – preguntó Adela.
- ¡Quién va ser!! Mi hermano Ciriaco. Me vendió su parte. Nos reíamos cuando se fue a la ciudad. ¡Y “ay” le tienes! Portero, con traje, sin hincarla. El carbón no le falta pa su cocina, que es de la comunidad. Y ahora en Navidad encima le regalan los vecinos cosas. ¡Fue más listo que yo maldita sea mi estampa! Y al final se terminará quedando con lo que él nunca pudo tener… mis hijos – Dijo Federico lleno de ira y rencor.
-¡Ellos vendrán Federico, somos sus padres!- dijo Adela sin dejar de llorar
 - Poco, Adela, poco. Vendrán muy poco. Y cuando le cojan el gusto a venir nosotros ya no les veremos. ¡Puta vida! – Dijo Federico volviéndose a llevar las manos a la cara.
No había asimilado ni asimilaría la marcha de Antonio del pueblo para trabajar de peón en una obra de la ciudad. ¡Si alguien le viese!. Él le hubiera dejado la labranza y le hubiera ayudado solo por la manutención de él y de Adela. Él había sacado a dos, bien podía sacar a otros dos y encargarse de sus padres.
Lo de Mari lo podía entender. No tenia futuro en el pueblo, y la labranza no daba para repartir. Además no había mozo en el pueblo que la mereciera y en la ciudad tendría su oportunidad. ¡Pero Antonio!
Era algo que no ha dejado de darlo vueltas en su cabeza desde el mismo día y hora que anunció que se iba a la ciudad, que su tío le había buscado trabajo.
Pensaba y pensaba y no dejaba de pensar, hasta que se quedó dormido frente al hogar.
Adela aprovechó y sigilosamente coló el caldo del puchero grande, donde cocían garbanzos, espinazo de cerdo, tocino rancio, y un buen trozo de carne de falda que había comprado al “cortador” ayer por la tarde.
Con el caldo separado en una olla más pequeña, esperó a que hirviera. Y añadió la sopa.
Atizó el fuego en un lugar alejado y puso sobre la trébede un sartén con manteca. Se acercó a la alacena de donde sacó una bandeja vieja de cristal con la pasta de los rellenos, que había preparado la noche anterior. Apenas hizo cuatro y los echó a la sartén.
Después de limpiarse las lagrimas varias veces mientras no para de aderezar la comida y oír como Federico roncaba, ya tenía todo en su punto.
Colocó en la camilla de la cocina dos platos de barro. Dos vasos y llenó la jarra de vino.
 Sirvió la sopa para que fuese enfriándose y despertó a Federico.
- ¡Federico! – Dijo golpeándole fuerte en el hombro.
 -¡Me vas a tirar al fuego! – gruñó Federico haciendo un gesto de querer quitar la mano de Adela de su hombro.
 -¡Vamos gruñón a comer! – dijo Adela.
Giró la banca Federico y se situó en la camilla. Frente al plato de barro humeante del calor de la sopa. Esperó.
Adela estaba frente a él pero no se miraban. Sus ojos no se levantaban del plato.
Estaban ya terminando los garbanzos cuando Adela quiso romper el hielo y preguntó:  
- ¿Cuando matarás el gallo?
Federico la miró con los ojos muy abiertos y con cierto aire de amargura en su gesto de la cara.
- ¿El gallo, pa ti y pa mi? Ca. Nada de eso.
- Federico – dijo Adela – es costumbre en tu casa de siempre comer gallo por el día Navidad.
 - Mañana un día normal. ¡No hay nada que celebrar! No pienso ni ir al café!
Así se joden que no podrán preguntar, nada que no les interese. Voy a limpiar las cuadras. ¡Todas!. La de las mulas, el gallinero y la de los cerdos.
Y guardó silencio mientras Adela había vuelto a llorar.
 - Pa cenar esta noche haces unas sopas de ajo, de esas que te salen a ¡gloria bendita! y sacas lomo del puchero la manteca. Pa ti y pa mi ya hay cena. Luego si quieres salimos a la Misa del Gallo… y si quieres con el traje de pana nuevo. Y después a la cama que mucho frío si que hará. El gallo lo dejamos pa fiestas. ¡A ver si vendrán!
-¿Y ni siquiera irás a maitinar después de la Misa del Gallo?
- ¿Pa qué Adela? ¿Hay algo que celebrar? Y todos tendrán algo que preguntar, ¡si les conozco yo! Siempre te dije Adela que había dos navidades bien distintas. Una cuando todos están. Otra, cuando comienzan a faltar. 
Si nos descuidamos… ¡¡ni la perra vendrá!!
 Terminaron de comer de nuevo en silencio. En silencio se levantó Federico de su banca. Se acercó al hogar cogió el moquero que había colgado de la alambre para secar y salió de la cocina comino de su habitación.
Se quito la chaqueta, el chaleco y la camisa. Se quitó el pantalón y con la camiseta de algodón de invierno y los calzones largos, sin quitarse los calcetines de lana se metió en la cama, esperando dormir buena siesta.
 Adela tras recoger la mesa y fregar quiso seguirle. Pero no pudo. Salio al corral a entreabrir la puerta del mismo por si volvía la perra, tuviera por donde entrar y no despertase a Federico al ladrar.
Volvió a la cocina. Sacó la hogaza de pan ya casi duro y se puso a migar. Lloraba más que migaba. Con los ronquidos de Federico ella sobre la camilla cayó rendida.
 Fuera la niebla no levantaba y la helada no había parado en todo el día. En la calle los niños de vez en cuando pasaban cantando villancicos. Si no era así, el silencio dominaba, fuera, dentro y en las almas.
 Federico y Adela vivieron en el pueblo unos años más.
 El gallo salvó las fiestas de ese año.
Unas tres navidades y dos fiestas más.
Se había convertido en un doloroso símbolo. Símbolo que también murió.
Antonio y la Mari volvieron entre navidad y fiestas. Volvieron un miércoles de ceniza a la tarde y volvieron a sus padres enterrar.
Un martes de carnaval murió Federico por la tarde. Los pulmones.
Un miércoles de ceniza, a la mañana, murió Adela de soledad.
Lloraron las campas de la torre. A nadie más se le oyó llorar. Silencio no había. Los nietos que no conocieron no dejaban de jugar.

La casa cerrada estaba hasta hace pocos años. Cerrada y bien cerrada hasta que año tras año fue cayéndose  y la hicieron solar.
 De la perra jamás se supo más.

martes, 9 de octubre de 2012

I Concurso de Guiso "Patata Monalisa de Campaspero"


Campaspero (Valladolid), con 1.330 habitantes, celebra el 14 de octubre el I Concurso de Guiso "Patata Monalisa de Campaspero", una forma de consumir, desde la participación ciudadana, con esta original idea, la patata cultivada en Campaspero.

La Asociación de Personas Mayores "Andrés Verdugo" participará como miembro del jurado, junto a otras asociaciones del municipio, en una actividad que consistirá en la elaboración de diversos guisos que concurrirán a concurso, en los que a buen seguro que la sabiduría gastronómica de mayores y jóvenes del pueblo, se dará cita con más intención de convivencia que de competencia.

El objetivo es promocionar los productos alimentarios autóctonos y apreciar la riqueza gastronómica de las cocinas que se esconden en las casas de piedra (también autóctona) de la localidad del páramo de la Churrería.

Con la patata Monalisa como hilo conductor, e ingrediente básico e indispensable, se juntarán grupos de amigos, peñas y familias, para elaborar el guiso más exquisito, a juicio del jurado, y del resto del pueblo, que podrá participar de forma menos activa que los autores de los guisos pero poniendo paladar.

Las bases del Concurso, y las condiciones de participación, están en la página web del Ayuntamiento de Campaspero. Para acceder a ellas, puedes hacerlo pinchando AQUÍ

¡Buen apetito!

lunes, 8 de octubre de 2012

VIª Feria de oficios de Aldeanueva en Villanueva de Duero


Villanueva de Duero (Valladolid), con poco más de 1.200 habitantes, se volcará, un año más, con la Feria de Oficios de Aldeanueva, en su VIª edición.

Entre el martes 16 de octubre y el domingo 21, en esta localidad donde el Adaja vierte sus aguas al Duero, que llega caudaloso tras recoger pocos kilómetros atrás las del Pisuerga, se volverá a respirar ambiente del pasado, fundido con la participación ciudadana, de los habitantes del municipio del siglo XXI, que se vuelcan con esta actividad, con la presencia activa también de las personas mayores que aportan sus saberes en las diferentes muestras de oficios que se desarrollarán en el fin de semana del 20 y 21 de octubre, en las calles de la localidad. El afilador, la quesera, la bolillera, el apicultor, el pescador, el cestero, el fresquero, la modista... y así, hasta veintisiete oficios que tuvieron su presencia viva décadas atrás, se unirán a la recreación de una escuela tradicional, a la demostración del pisado y prensado de uva, a la elaboración de exquisitos dulces de antaño, o la presencia de figurantes de época, o figuras con arraigo social en el medio rural, como el cartero o el alguacil.

Una completa programación, que además, este año, tendrá como hilo conductor el Cine, el cuál tendra su presencia en la programación previa al fin de semana, con las siguientes actividades:

Martes 16 de octubre, a las 20.00 horas: Encuentro con el actor Juan Antonio Quintana. Con la colaboración de Carlos Recio y Juan Antonio Hidalgo, habrá un recital de García Lorca.

Jueves 18 de octubre, a las 19.30 horas: Narradores de historias, al calor de la lumbre, mientras se hacen unas sopas de ajo.

Viernes 19 de octubre, a las 20.00 horas: Conferencia "De Lumiére a Charlot: nace el arte del siglo XX", a cargo de Ramón Pérez de Castro, coordinador de la cátedras de cine de Valladolid, que hablará de los inicios del cine mudo, sus técnicas y trucos.

El sábado 20 y domingo 21 de octubre, en horario de mañana y tarde (consultar programa), habrá diversas actividades, algunas ya citadas en el presente artículo.

Además, durante los días de la duración de las actividades, habrá una exposición paralela en el local del Ayuntamiento: "Silencio, también se rueda", comienzos del cine, con obras cedidas por Miguel Ángel Soria, la Fundación Joaquín Díaz, Barlovento músicas, Librería Grifilm.

Una semana repleta de programación en Villanueva de Duero, en la que nos adentraremos en una máquina del tiempo, en color, y en vivo y en directo con las vivencias de los más mayores, y degustaciones gastronómicas, especialmente el fin de semana del 20 y 21 de octubre.

Consulta y descarga el cartel: AQUÍ

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